viernes, 31 de julio de 2009

María Lionza


Representación: María Lionza
Collar: Mariposa de vidrio termoformado montada en plata ley 950 con entorchados de hilos de plata. Medidas: 42cm x 10.5 x 3.5 cms.



MARIA LIONZA
Un mito hecho mujer

Santa Reina, Diosa de la Naturaleza.


Maria Lionza es un mito heredado de nuestros aborígenes, rodeado de una gran riqueza espiritual, convirtiéndose en parte de nuestra identidad cultural.

El culto a María Lionza se remonta al siglo XV, antes de la llegada de los españoles a Venezuela. Para ese entonces, los indígenas que habitaban el territorio que actualmente conforma el estado Yaracuy, cercano a la población Chivacoa, donde se encuentra el macizo de Nirgua, veneraban a Yara, diosa de la naturaleza y del amor. La tradición popular la describe como una hermosa mujer de ojos verdes, pestañas largas, amplias caderas y cabello liso adornado por tres flores abiertas. Se dice que olía a orquídeas y era de sonrisa dulce y voz suave. Cuentan que tenía la capacidad de comunicarse con los animales.
Según la leyenda, Yara era una princesa indígena, hija del guerrero cacique Yaracuy, nieta del cacique Chilúa y biznieta del cacique Yare, todos grandes hombres guerreros y estadistas, que fue raptada por una enorme anaconda que se enamoró de ella. Cuando los espíritus de la montaña se enteraron de lo sucedido, decidieron castigar a la serpiente haciendo que se hinchara hasta que reventara y muriera. Luego nombraron a Yara dueña de las lagunas, ríos y cascadas, madre protectora de la naturaleza y reina del amor. La leyenda dice que manifiesta su presencia en una hermosa mariposa azul.

De hecho, hay quienes afirman que el vocablo Yaracuy significa "lugar de Yara".

La leyenda de Yara sobrevivió a la conquista española, sufriendo algunas modificaciones. Así fue como tomó el nombre católico de Nuestra Señora María de la Onza del Prado de Talavera de Nivar; denominación que con el paso del tiempo se convertiría en María de la Onza o María Lionza.

Los creyentes eligen un rincón en el bosque o un recodo en el río para construir un altar desde donde invocarla. Usualmente lo decoran con fotografías, figuras y estatuillas, vasos con ron o aguardiente, tabacos, cigarrillos en cruz, flores y frutos. María Lionza, considerada en el mundo del espiritismo la reina de las cuarenta legiones, formadas por diez mil espíritus cada una, es quien preside el altar. Junto a ella se coloca a Guaicaipuro, cacique que luchó valientemente contra los conquistadores españoles en el valle de Caracas y líder de la Corte Indígena; y a Negro Primero, el único negro con rango de oficial en el ejército de Bolívar, quien dirige la Corte Negra.

Se le suele representar como una bella señora vestida con un manto azul, plumas de colores y joyas, sentada sobre grandes boas o dantas y acompañada de pumas, jaguares o chivos.

La primera investigación que se hizo sobre este mito, fue en 1939, en la revista Guarura, comentarios de Gilberto Antolinez, cuando se encontraba haciendo una recopilación etnográfica de nuestros aborígenes, entorno al símbolo de la mujer, lo femenino, la madre y la naturaleza. En 1945, el diario El Universal, publico una segunda versión del mismo investigador titulada “ La hermosa doncella de los Nivar”

En 1953, por mandato del general Marcos Pérez Jiménez, se erigió en la autopista Francisco Fajardo, cerca de la entrada de la Universidad Central de Venezuela, una estatua de María Lionza montada sobre una danta, obra del escultor Alejandro Colina. Esta escultura originalmente fue realizada para ser el pebetero de los III juegos Bolivarianos de 1951.

En 1960, el macizo de Nirgua, fue declarado Monumento Nacional, en este monumento se origina el río Yaracuy, el cual surte de agua a todo el estado y desemboca en el Mar Caribe, se caracteriza por su selva nublada y entre su fauna se destaca la Danta o Tapir, el cual es un elemento que forma parte del mito.

El culto a María Lionza se ha nutrido de la cultura europea, asiática y africana, conformando un ritual que entremezcla a santos con personajes de la cultura popular venezolana y héroes históricos.



Nace una leyenda


Maria Lionza fue una doncella Nívar, hija encantada de un poderoso cacique de Nirgua. El Chamán de la aldea había predicho que cuando naciera una niña de ojos extraños, ojos color verde agua, había que sacrificarla y ofrendarla al Dueño de Agua, al Gran Anaconda por que si no vendría la ruina perpetúa y la extinción de los Nívar. Pero su padre fue incapaz de hacerlo. Y escondió a la niña en una cueva de la montaña, con 22 guerreros que la vigilaban e impedían su salida. Ella tenía prohibido verse en los espejos de agua. Pero un día una fuerza misteriosa adormeció a los guardianes y la bella joven salio de la cueva y camino hasta el lago, descubriendo su propio reflejo en el agua. Ella estaba encantada con su visión. Así despertó al Dueño de Agua al Gran Anaconda, quien emergió de las profundidades, enamorándose de ella y atrayéndola hacia si. En el lago Maria Lionza y la poderosa serpiente celebraron una comunión espiritual y mística. cuando su padre descubrió la unión, intento separarlos. Entonces la Anaconda creció se hizo enorme y estallo provocando una gran inundación que arrasó con la aldea y su gente. Desde ese día Maria Lionza se volvió la Diosa protectora de las Aguas Dulces, Los Bosques y Los Animales Silvestres.




Se dice que: “cuando se ve una hermosa mariposa azul, es Maria Lionza que nos esta cuidando.”
leyenda popular




Documentos electrónicos:

groups.msn.com/elmundodelasracarla/ venezuelaesotericamarialionza.msnw
www.bigteacher.com/creencias.htm
www.dimedonde.net/magazine/ articulos

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